TEATRO ROMANO DE CLUNIA: ESCENA Y ANTICUARIO

Peñalba de Castro, Burgos, 2020

Arquitectos: Darío Álvarez Álvarez y Miguel Ángel de la Iglesia Santamaría
Arquitectos Colaboradores: Sagrario Fernández Raga, Laura Lázaro San José, Carlos Rodríguez Fernández, Ana Elisa Volpini Gilabert, Flavia Zelli
Arqueología: Francesc Tuset Bertrán y Gerardo Martínez Díez
Arquitecto técnico: Ignacio Martínez Fernández
Constructor: Construcciones y Restauraciones Rafael Vega S.L.
Promotores: Diputación Provincial de Burgos y Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León
Fotografías: Álvaro Viera
05 (Grande)

La restauración del Teatro romano de Clunia se ha realizado en dos fases: un primer proyecto, concluido en 2010, en el que se configura el conjunto de la cávea del teatro mediante la creación de una pasarela superior, escaleras de acceso y distintos niveles del graderío, y una segunda fase, concluida en 2020, que acomete la intervención en la escena y postescenio.

Las intervenciones en el teatro constituyen el final de un proceso de investigación que se inicia con la excavación y posterior interpretación arquitectónica. La creación de un equipo pluridisciplinar desde el inicio de los trabajos ha originado una continuidad que va desde la reconstrucción de la arquitectura del pasado hasta la reconfiguración de su espacio con el fin de protegerle, hacerle comprensible y dotarle, de nuevo, del uso para el que fue concebido. La reconstrucción del teatro original a partir de los restos, se convierte en un auténtico ejercicio de arquitectura, donde la ausencia se convierte en el motor que permite comprender los restos existentes a partir de la composición de los elementos que faltan.

 

En marzo de 2020, se han concluido las obras relativas a la intervención en el conjunto de la Escena del teatro, cerrando así un proceso de recuperación que permite comprender la arquitectura desaparecida mediante la restauración de los restos de la escena y la incorporación de copias de parte de las columnas que la conformaban. Éstas han sido realizadas a partir de los fragmentos encontrados en las excavaciones arqueológicas precedentes y permiten comprender la configuración del frente escénico del teatro, así como constituir un excelente fondo para la realización de representaciones y espectáculos culturales que se llevan a cabo habitualmente en el teatro. A tal efecto se ha incorporado el entarimado que configuraba el plano del Púlpito del teatro mediante una instalación reversible, que acompaña a la lectura de todo el teatro y permite con seguridad la evolución de los actores en las posibles representaciones. Una pasarela de madera tras el muro de la escena reconstruye el plano del postescenio y permite la circulación de actores para la entrada en escena por la Valvas Regia y Hospitalis. Bajo ella y con objeto de proteger las subestructuras del postescenio y realizar un anticuario se ha construido un pabellón semienterrado que completa el conjunto del edificio, configurando una arquitectura completa constituida a partir de los elementos prexistentes junto a las nuevas incorporaciones. Una serie de cajones de luz en la cubierta permiten la iluminación del espacio inferior, denominado Hipopostescenio, situados allí donde se documentan los tragaluces que iluminaban el espacio original y crean una línea que dibuja el cierre del teatro en este punto, provocando una relación entre monumento y paisaje. Se reconfigura el edificio escénico del antiguo teatro, incorporando un lenguaje arquitectónico contemporáneo, que posibilita la realización de festivales estivales y genera una nueva función en el espacio residual cubierto, donde se exponen los restos de la decoración de la escena y se habilitan los vestuarios para las eventuales representaciones.